sábado, 28 de noviembre de 2020

Entrevista al misionero Eduardo Andrés Roca: "Abandonar la misión en Pemba sería abandonar a mi familia"

El 27 de noviembre, Obras Misionales Pontificias ha publicado una entrevista a Eduardo Andrés Roca, sacerdote vecino y amigo de Estrella en Pemba. Nos habla de cuando llegó a Pemba, de cómo se ha producido la radicalización del Islam, de su misión actual, y de la posibilidad real de ser víctima del terrorismo, porque no va a abandonar la misión...


OMPRESS-MOZAMBIQUE (27-11-20) Es lo que dice, desde Cabo Delgado, Mozambique, donde vive con su gente, con su comunidad, el misionero Eduardo Andrés Roca Oliver, un sacerdote de la diócesis de Zaragoza, misionero “Fidei donum” – literalmente por el don de la fe –. Nacido el 6 de julio de 1968 en Mequinenza, provincia de Zaragoza, se ordenó sacerdote en 1994 y partió a la misión en Angola, como sacerdote “Fidei donum”, apenas 5 años después. Allí en Malanje estuvo 10 años, hasta 2010, cuando se le encomendó una nueva misión en Mozambique. Su destino, la diócesis de Pemba, en Cabo Delgado, al norte de Mozambique. En esta entrevista habla de su misión.

-¿Qué se encontró al llegar como misionero a Mozambique?

Llegué a Pemba en 2012 como sacerdote diocesano “fidei donum”. Descubrí una realidad totalmente nueva, porque esta parte de la costa norte de Mozambique, en la provincia de Cabo Delgado, es mayoritariamente musulmana, el 90% de su población. Además, es de una tradición milenaria, porque es la primera islamización que de Arabia baja por el Índico y se extiende por toda la costa de África. Aquí, en esta zona, hay mezquitas que tienen mil años. La tradición musulmana africana que más se extendió desde los orígenes es la tradición sunita, pero con fuerte contenido sufí. Es decir, de una tradición que se puede considerar más espiritual, más tolerante, una tradición que busca más la presencia de Dios en la vida y que intenta que la vida esté en referencia constante con Dios. Esta tradición es la que influyó más en África, pero su difusión es también un poco compleja, porque en la realidad africana siguen teniendo mucha influencia las religiones naturales, el paganismo, y se trata de costumbres religiosas muy enraizadas. El Islam se mezcló entonces mucho con todas esas tradiciones, con la hechicería, con costumbres de religiones naturalistas, y provocó una realidad que es muy propia de aquí. Se trataba de un Islam tolerante, un Islam sufí, un Islam que incluso acogió a los cristianos y les ayudó a construir las iglesias a los primeros cristianos que llegaron aquí, al norte, como cuentan sus testimonios.

-Pero hace unos años este Islam se radicalizó, ¿qué sucedió?

Desde hace 15 a 20 años empezó a hacerse sentir aquí una escuela musulmana, que se ha ido extendiendo por toda África, y que tiene una fuerte influencia del Islam “wahabí”, esta tradición nueva en Arabia Saudita, que recupera el salafismo y que entiende el Corán de una manera fundamentalista y tiende a radicalizar las costumbres, los hábitos de comportamiento de las comunidades musulmanas. Es una tradición que defiende el uso del “nicab”, del rostro cubierto y la sumisión de la mujer. Es el radicalismo como lo conocemos ya en Occidente, que se alimenta del odio: a Occidente, a lo que no es musulmán de su tradición, y a lo cristiano, lo judío, o de otras religiones, paganismo o ateísmo… Todo eso es ‒como dicen ellos‒ “haram”, que quiere decir prohibido; el movimiento terrorista Boko Haram quiere decir precisamente “libro prohibido”. Lo “haram”, lo prohibido, es lo que atenta contra este Islam que ellos consideran el único válido, que se tiene que imponer a todos. Esta escuela musulmana, por llamarla de alguna manera, se va extendiendo; envían a muchos imanes a adoctrinar en zonas de mayoría musulmana especialmente vulnerables. En esta zona de Mozambique, esto ha sido así en los últimos 20 años; parece que en Tanzania, Kenia, Somalia, y más al norte, donde funciona el movimiento llamado “al sabbath”, otro movimiento yihadista, la presencia wahabí es bastante anterior.

-¿Cree usted que el extremismo encuentra en la pobreza un caldo de cultivo para sus fines?

Por supuesto, el Islam más radical penetra en zonas donde la pobreza y la miseria son profundas con mucha más facilidad, la realidad que están viviendo aquí los africanos permite entender a estos grupos. Es una zona, la frontera con Tanzania, donde hay una de las mayores bolsas de gas del mundo. Es una inversión de las multinacionales de muchos millones de dólares y todo esto que están trayendo aquí las grandes empresas, está provocando movimientos de desarrollo que son importantes, pero que no llegan al ciudadano de a pie, no llegan a las familias en las aldeas, que sufren mucho porque es muy poco lo que les llega. Han sido de algún modo apartados, no han sido integrados como sería de esperar en este movimiento de desarrollo. Entonces, este Islam ‒que predica que lo que viene de Occidente no es bueno, está prohibido‒, unido a la pobreza y a la miseria que el pueblo vive, hace que muchísimos jóvenes, más de mil jóvenes en mi parroquia, se hayan unido a los grupos terroristas.

-¿Cómo es ahora su misión?

Yo estoy en una parroquia de la periferia de Pemba, que es una ciudad pequeña, capital de la provincia de Cabo Delgado, en el norte de Mozambique. La capital y la provincia en general están creciendo mucho. En la periferia se encuentran los barrios de Mahate y Muxara, junto con Paquitequete, son los que concentran población musulmana tradicional. Paquitequete es el barrio mwaní en la costa de Pemba donde estos días han llegado cientos de barcos trayendo niños y mujeres que huyen de los ataques. Como os decía, son barrios con más de mil años de tradición musulmana. Yo estoy en la misión qué fue la primera capilla cristiana de la ciudad de Pemba, donde llegaron los misioneros de San Luis Grignon de Montfort. Ellos estuvieron 10 años en Mahate, donde yo estoy ahora con otro sacerdote de Brasil. Somos un equipo de sacerdotes y una comunidad de misioneras benedictinas tanzanas. En esta zona la comunidad musulmana alcanza el 95% y los cristianos son una pequeña minoría. El Islam nos tolera en la medida en que llevamos adelante proyectos importantes como la escuela primaria (con más de 2.000 alumnos, de mayoría musulmana por supuesto); también un centro de atención a niños con necesidades especiales; además de la propia tarea pastoral de la parroquia. En esta misión de San Carlos Lwanga de Mahate estamos construyendo ahora la iglesia. Para mí, esto es importante porque es un símbolo, la única iglesia entre siete mezquitas. En 1940, los monfortianos levantaron la misión pero no construyeron la iglesia, al final se fueron al interior, a evangelizar a los makondes, que son los que están ahora siendo especialmente atacados por los terroristas.

Aquí, donde estoy desde hace 8 años, he conseguido asentarme, echar raíces, tener una presencia y establecer también un diálogo, pequeño, pero importante con el islam. Hoy hemos conseguido llevar a cabo algo de trabajo interreligioso. Las familias musulmanas, que son la mayoría, me ven con agrado, pero tampoco se comprometen a más; la relación es de respeto. He ido ganando confianza entre los musulmanes, son familias muy pobres, con muy poca formación. Nuestra escuela primaria de San Carlos Lwanga es una institución en el barrio que integra a todos los niños aunque muchas familias musulmanas siguen prefiriendo las “madrasas”. Nuestra misión de San Carlos Lwanga está rodeada de 7 mezquitas con sus “madrasas” respectivas.

-¿Tiene miedo por el avance del terrorismo, ha pensado en algún momento abandonar la misión?

Para mí, abandonar la misión en este momento aquí en Pemba sería abandonar a mi pueblo, abandonar a mi familia. Yo no soy capaz de irme. Pienso mucho en esa frase de San Óscar Romero cuando dice “Si me matan, resucitaré en el pueblo salvadoreño”. Mi pasión es aquí, en este pueblo de Pemba, quizás será mi muerte, no lo sé, en manos de Dios estamos y puede ser que resucitemos un poquito también en este pueblo.

No me ha pasado en ningún momento por la cabeza la posibilidad de abandonar San Carlos Lwanga, de abandonar una comunidad que ha crecido en estos 8 años, puedo tener ahora cerca de mil cristianos, y van creciendo. Hay mucha movilidad por el mismo problema de los ataques terroristas. Sabemos que la sociedad que nos rodea está radicalizada en parte, estamos en un clima de guerra, en un clima muy complicado, pero en absoluto les abandonaría. Sentiría eso como una enorme traición a mi gente, a mi comunidad, no podría hacerlo. Desde que empezaron los ataques terroristas en 2017, que no han parado, y han provocado esta crisis de refugiados enorme, a muchos de los cuales acogemos entre nosotros, estoy viviendo intensamente mi misión. Dejar la misión sería dejarlos también a ellos, y como dice el Papa Francisco, tenemos que ser un hospital de campaña.

 

Recuperado de: https://www.omp.es/abandonar-la-mision-en-pemba-seria-abandonar-a-mi-familia/


sábado, 21 de noviembre de 2020

El sacerdote misionero Eduardo Roca, amigo y vecino de Estrella, relata experiencias de lo que se vive en la zona

 Una niña y la desgarradora historia de la violencia en Mozambique

Nov 12, 2020

OMPRESS-MOZAMBIQUE (12-11-20) El sacerdote misionero de Zaragoza, Eduardo Roca Oliver, escribe desde Mahate-Pemba con fecha de este martes 10 de noviembre, sobre los ataques que sufren, sobre refugiados y asesinados, sobre el dolor de tantos, y sobre Josefina, una niña mozambiqueña de diez años.

“Josefina tenía diez años, era la hija mayor de Celina, una mujer que huyó de la aldea Mbau, muy cerca de la frontera con Tanzania cuando empezaron los ataques terroristas. Salió después de un ataque, en una madrugada de enero, este año. Huyeron, como hacen todos, a esconderse en los campos, y cuando volvieron encontraron sus casas quemadas, y muertos aquellos que no tuvieron tiempo de escapar o eran demasiado mayores para hacerlo. A uno de sus vecinos, Venancio, que llegó aquí a Pemba por los mismos días con su mujer y su pequeña de dos años, los terroristas le mataron a dos hermanos gemelos, sólo tenían 19 años.

Josefina tenía síndrome de Down, era muy inquieta y no paraba de ir de un lado a otro. Los acogí aquí en la misión de San Carlos Lwanga, en enero de este año, con un grupo de más de doscientas familias, integradas sobre todo por niños y mujeres. Dicen que a los terroristas les interesa matar a los varones, las mujeres sirven y los niños acabaran siendo soldados del califato. Aquí entre nosotros, en Mahate, todo empezó dos días antes de la Navidad del año pasado. Llegaron a la misión 24 miembros de una misma familia, venían también de la misma zona fronteriza. Al principio, todos eran de la etnia makonde, provenientes de las aldeas del interior, mayoritariamente cristianos y católicos, fruto de la primera evangelización de los misioneros de San Luis de Montfort por esta zona norteña de Mozambique. No entendíamos mucho qué estaba sucediendo, pero hacía ya un par de años, desde 2015 al menos, que escuchábamos noticias preocupantes. Se decía que había en los bosques del norte cercanos a Mocimboa da Praia, campos de entrenamiento de jóvenes para la guerra, mientras desaparecían otros de entre los conocidos del barrio, como los muchachos que nos vendían pescado, y no se volvía a saber de ellos. Algunos musulmanes amigos contaron preocupados que a algún familiar le habían ofrecido una beca para ir a estudiar el Corán, como ellos dicen, pero después resultó que nunca más se supo de ellos.

Aquel año de 2015 los seguidores del consejo islámico aquí en la ciudad de Pemba empezaron a radicalizar costumbres de cuantos adherían a su secta, y aquí en nuestros barrios de Mahate y Muxara, sobre todo, las mujeres, las niñas y las jóvenes empezaron a salir de casa cubiertas con el nicab. Rostros de comerciantes extranjeros con sus mujeres así vestidas se prodigaban, eran caras nuevas en los barrios. De las mezquitas llegaban comentarios preocupantes: rezan con botas y con machetes… los vecinos musulmanes, casi todos, no lo vieron con buenos ojos. Fueron unos meses, pero se hicieron sentir entre nosotros. Estaba siendo un cambio muy drástico, en muy poco tiempo, de las costumbres habituales de la vida de las comunidades, y todos nos preocupamos. La prohibición del uso del velo llegó después de que una mujer totalmente cubierta robase un bebé del hospital central. Nadie le dio la debida importancia a todos los rumores que circulaban, pero algunos levantamos la voz. Aquellos días en las redes sociales corrían grabaciones de vídeo de terroristas degollando a personas, bajo cantinelas de la oración musulmana. Muchos, muchos jóvenes, vieron ahí un propósito para sus vidas, demasiado destruidas por la miseria.

Durante esos dos años que siguieron y ya después del comienzo de los ataques en la ciudad de Mocimboa da Praia, en 2017, se especuló sobre el origen de los conflictos, se decía que eran jóvenes delincuentes comunes y se repetía una y otra vez, llegando a convencer a muchos de nosotros. Pero quienes ya estábamos unos años aquí sabíamos todo lo que se había dicho y habíamos visto de lo que eran capaces. Muy recientemente la seguridad antiterrorista internacional ha reconocido que Mozambique recibió líderes de estado islámico que estuvieron entrenando en el norte, durante varios periodos.

Los pueblos makondes cristianos del interior parecían ser los primeros objetivos de los terroristas, así nos llegaban las noticias. En la aldea de Xitaxi, más de cincuenta jóvenes y adultos fueron asesinados por no aceptar unirse a los terroristas. Alguna de las mujeres que escaparon al secuestro cuenta que, entre las víctimas, hubo quien respondió a las amenazas confesando la fe.

Pero poco a poco los ataques se extendieron también por la costa, entre los pueblos mwaní, aquellos que de entre ellos no veían con buenos ojos esta violencia. Fueron la segunda ola de refugiados, ya en los meses de mayo y junio de este año. Aquellos que teniendo cargos en la oración de las mezquitas se negasen a seguir a los terroristas eran ajusticiados ante todo el pueblo, como al parecer ha sido la práctica normal del estado islámico.

Mocimboa es una ciudad costera que ya fue califato islámico antiguamente y el hecho de concentrar los ataques aquí parecer responder a ello. A mediados de octubre barcos de pesca de toda la costa de la provincia empezaron a llegar cargados con niños y mujeres, huyendo nuevamente de unos ataques que ya no parecen tener fin. Las playas de Paquitequete, el barrio mwaní más antiguo de Pemba, siguen llenas de varios millares de personas, enfermas, hambrientas, sin nada… cerca de medio millón de personas han abandonado su tierra y hogar.

Fuimos los primeros en abrir nuestra iglesia y responder a casi un millar en enero de este año. El proyecto mundial de alimentos estaba previendo la crisis y se había preparado, las organizaciones empezaron también a responder, hasta que los canales oficiales del gobierno también empezaron a funcionar. Ahora los campos de refugiados acogen a la mayoría, otros han podido alojarse en casas de familiares, demasiado pobres para poder responder a tanta necesidad. Los ataques han ido extendiéndose hacia el sur llegando incluso a la bahía de Pemba, hasta Quissanga y los alrededores, provocando un éxodo y un drama humanitario terrible. No es posible sostener durante mucho tiempo una crisis de estas dimensiones, no hay recursos ni capacidad, mucho menos en África. En un escenario así empezar a ver víctimas no tarda mucho. Y los niños y los enfermos son los primeros en morir.

La crisis del coronavirus ya estaba dejando una marca de sufrimiento añadido entre nosotros, aunque sus efectos no hayan sido directos ni se hayan hecho sentir aquí, muchas medicinas han escaseado en los centros de salud y tratamientos crónicos se han abandonado, con la consiguiente pérdida de calidad de vida, agravada por las restricciones de circulación y movimiento que han empobrecido mucho más a los pobres… Entre los pobres mantenerse es un desafío constante y conseguir algo para comer en casa cada día no está garantizado.

En toda la zona norte, exceptuando la ciudad de Moeda, que apenas estuvo unas pocas semanas sin presencia religiosa, se han abandonado las misiones. Queda muy poca población en algunos poblados que tiene que huir a esconderse siempre que amenazan los terroristas. Algunos no pueden perder ya nada más y la desesperación se apodera de la mayoría.

Celina encontró un pequeño trabajo limpiando en una casa, hace ya un par de semanas. Hoy cuando volvió encontró a Josefina vomitando en el suelo, la llevó al hospital, pero ya era tarde, los médicos no han podido hacer nada. Hemos ido a buscarla porque su madre no quiere que la niña se quede en el hospital esta noche, mientras lloramos por ella esta noche y aguardamos para enterrarla mañana.

La mamá de Nelson ya vino el viernes pasado, un bebé de cinco meses, a su madre la mataron los terroristas. Ella se trajo a todos los niños que pudo campo a través, y cruzando el río Montepuez la corriente se llevó a una pequeña… Nelson es la imagen de un bebé que no se alimenta desde hace días, y me pregunto cuánto puede resistir un niño tan pequeño… es una de esas imágenes que los medios suelen poner en las hambrunas. Sólo que esta imagen es de hoy, de nuestro presente, el que tenemos que vivir respondiendo… la doctora Joana lo ha ingresado, pero después, me dice: padre, necesitará leche. Cuando no sabe a quién avisar me llama.

San Carlos Lwanga es un hospital de campaña, como dice el Papa. No porque quiera serlo sino porque no tiene otro remedio que serlo. Porque no tiene sentido ser otra cosa. Si la iglesia del viernes santo hace algo, es esperar, mientras venda a los muertos y los sepulta… En la carta a los Tesalonicenses (1, 6) Pablo dice que el Señor ha llamado a su pueblo que acogió su Palabra en medio de muchas tribulaciones. Porque quizás es así que puede responderse a Dios, en medio de las tribulaciones. Quizás no hay nada o muy poco que responder cuando la vida es fácil y cómoda… Y sin embargo dar la espalda al dolor y al sufrimiento también es algo que nos tienta aquí, como si eso nos permitiese creer que es posible vivir de otra manera.

En las playas de Pemba creí sentir la presencia de aquel pueblo que atravesó el mar huyendo de Egipto, y también podía reconocer a los moisés de hoy… que estemos aquí hoy nos da el sentido que nuestra vida esperaba, pero también puede quitárnoslo. Todavía, a veces, me siento apabullado, cuando parecen muchos quienes llaman a la puerta y quisiera dar un portazo. Luego pienso que incluso ahora Dios no nos da más de lo que podemos responder, y no hacerlo es nuestro pecado. Que la trampa del egoísmo está en decirte que tienes que responder a todos, y que es imposible, pero eso no es verdad. Sólo quienes llaman te buscan y nunca son todos. El amor es una red que no somos capaces de medir y que va más allá de todo. Y Dios salva donde menos esperamos, quizás donde nadie lo sabrá nunca… hay muchas cruces abandonadas en este mundo, donde solo los pobres y el silencio de Dios se encuentran. Cuando parecen cerrarse puertas, de repente alguien abre una ventana, y respiramos.

La pequeña Josefina… mientras lloro esas lágrimas que ya no puedo disimular, intento creer en el mañana de Dios, pienso qué puedo hacer para que no haya otro niño que muera… descubro que solo puedo estar aquí, en medio, sin las seguridades ni los miedos que ya se han quedado atrás. A María, la Madre de Dios del Pilar, le pido la fuerza, porque esa robusta columna me tranquiliza, y para los corazones de todos los que tienen el poder de hacer algo, el saber mirar compasivos”.

 

Publicado por Obras Misionales Pontificias (12-11-2020). Recuperado de:

https://www.omp.es/una-nina-y-la-desgarradora-historia-de-la-violencia-en-mozambique/

sábado, 14 de noviembre de 2020

Con los niños del campo de refugiados (7-11-2020)


El pasado sábado 7 de noviembre de 2020 Estrella fue al campo de refugiados invitada por la Asociación “El plato de sopa”. Esta asociación lleva paja a los refugiados para que se entretengan haciendo esteras, sillas, e incluso puedan vender lo que hacen para sacar algo para subsistir. En ese campo hay personas de 11 aldeas diferentes y más de 6.000 niños. 

 


Por la cantidad de niños que había, Estrella llevó unos globos para soltarlos y jugar y entretenerlos. El niño que vemos en la foto tiene más o menos 6 años, tiene Síndrome de Down y no habla. Sorprendentemente su madre no es consciente de la realidad de su hijo, y dados los pocos medios que existen, no es probable que el niño llegue a hablar.


 




domingo, 26 de enero de 2020

Día mundial de la hanseníase-lepra

Muy buenos días.
Hoy celebramos el día mundial de la hanseníase-lepra.
A pesar de ser una de las enfermedades más antigua del mundo sigue viva en nuestra Provincia de Cabo Delgado. Este año 2019 fueron diagnosticados 354 casos nuevos a pesar de que en la parte norte de la provincia no se pudo trabajar por la situación de inseguridad. Aún tenemos 2,3% de prevalencia.
En Mozambique este año fueron diagnosticados 2.218 nuevos casos. Todavía tenemos un largo camino a recorrer de sensibilización y prevención para que esta enfermedad que tiene cura no deje a tanta gente mutilada y sufriendo  tantas penurias.
Ftsmo abrazo.
🙏😘🌹



sábado, 20 de julio de 2019

Carta abierta del Obispo de Pemba al pueblo de Cabo Delgado (en portugués)

En la siguiente carta (que puedes clickar para agrandar y leer),  y con motivo de la próxima Visita Apostólica en Septiembre del Santo Padre el Papa Francisco, el Obispo de Pemba quiere hacer un llamamiento a la paz, denunciando como, si bien ha habido un movimiento de solidaridad frente a las víctimas del Ciclón Kenneth, sin embargo, hay un gran silencio frente a las víctimas de ese otro Ciclón de los "ataques" que está sufriendo la zona norte de la provincia de Cabo Delgado en Mozambique.
El Obispo se pregunta qué o quién está detrás de esos ataques a la población, matando personas, quemando aldeas, haciendo que huya la gente dejando los campos, cultivos, escuelas y aldeas vacías... y dejando miedo, mucho miedo, y hambre, mucha hambre... ¿hay relación con el tráfico de órganos? ¿forma parte del blanqueo de capitales? ¿los ataques están ligados al comercio de piedras preciosas? ¿la provincia es un corredor de traficantes de bienes diversos? ¿no será que está también la cuestión de las deudas ocultas? ¿los ataques están ligados a la pobreza extrema de la región norte de la provincia? ¿no será que hay un problema de concentración exacerbada de tierras para prospección minera?
El Obispo quiere hablar a todas las autoridades de todo tipo en nombre de las víctimas, y apelar a las personas de buena voluntad de Cabo Delgado, a no resignarse ante la violencia y que no se cansen de buscar la justicia y la paz.

(puedes clickar en cada foto para ampliar y leer la carta)



Donativos para los danmificados por el ciclón y agradecimientos

Juana Padrón (Parroquia) 326 eur
Tu y tu gente 550eur
Una amiga 100 eur
Yolanda y Juana Padrón 500 eur
Cáritas de Vimianzo 2000 eur
Parroquia Nuestra Sra. de Fátima 800 eur
Parroquia Sta Isabel de Hungría 1920
Pozo Izquierdo 305 eur
Parroquia la Paterna 920 eur
Parroquia Tamaraceite S. Antonio Abad 1500 eur + 968 eur
Colegio Eusebio de la Coruña 3686,84 eur

Quiero agradecer a tod@s vuestra solidaridad con este pueblo que si tenía pocos sufrimientos aún fue agravado por el ciclón. En el primer momento con estas  grandes ayudas compramos comida, jabón, velas, y muchos medicamentos sobre todo de malaria como les conté en su momento. Ahora lo más urgente es ir construyendo casas para tantas familias como han quedado sin nada.
Solo en una parte de la ciudad tenemos 644 casas totalmente destruidas y 3701 parcialmente destruidas.
En un principio todavía estamos negociando para adquirir terrenos y poder construir en lugar seguro, pues la mayoría de estas casas estaban en zona de peligro. Poco a poco les iré informando de las familias que podamos conseguir ayudar.
Muchísimas gracias de corazón por su gran corazón y su gran generosidad. Que nuestro buen Padre Dios les recompense. Ftsmo abrazo🙏😘🌹


Carta de Agradecimiento del Obispo de Pemba


lunes, 1 de julio de 2019

Regreso del interior visitando a los afectados por la lepra






¡Hola muy buenas!!!
¿Qué tal están?
Termino de regresar del interior donde estuve 2 semanas visitando a los afectados por la lepra en sus aldeas. Gente maravillosa que no pierden su sonrisa y su resignación aún cuando te están contando que este año se dañaron sus cosechas por las lluvias del ciclón y les espera un año de hambre.

Pudimos llegar a 31 aldeas, en dos de éstas llegamos sin poder trabajar pues no había llegado la comunicación. El total de afectados de lepra en estas aldeas es de 408. De ellos 12 tienen que reiniciar el tratamiento por haberlo interrumpido muchos meses y diagnosticamos 16 nuevos casos de lepra, entre ellos 2 niños.

Me pasó de todo, mientras estoy allí no me da tiempo de digerir muchas cosas por ser mucho lo que vivo cada día. Al llegar a Pemba me va viniendo todo como una película, unas para agradecer, otras como un fuerte peso... Y todas para rezar.

Me ha pasado un milagro. Estaba bien en el interior, por aquellos caminos..., de repente en una curva veo un gran agujero de mi parte izquierda, giré rápido, enfrente justo un árbol... Lo más normal es que me hubiese ido contra él... no sé ni como giré... el coche ni un rasguño... Dios estaba allí... Los milagros existen y yo soy testigo. Sólo puedo amarlo y agradecer.

Vengo con el rostro clavado en el alma del señor Abilio, inválido, (con lo poquito que le queda de su pie derecho súper infectado), me pedía con tanta insistencia que por favor lo llevase a Pemba para que le cortaran su pierna, que no podía seguir así... Está solo, la herida al aire libre, sin nadie que lo curase... Cuánto sufrimiento!!!!. Su rostro me sigue acompañando... Qué impotencia!. Aquí Dios me dice lo urgente que es que hagamos la casa de la Providencia, al menos sufriría con dignidad, amor, higiene, comida y medicinas. De momento en el hospital sólo tienen anestesia para casos urgentes, toca esperar.

Hoy la misa aquí fue muy larga y festiva. 18 jóvenes se bautizaban. Al terminar fui al hospital. Ayer me llamaron unas monjitas que habían violado una niña de 8 años el jueves al salir del colegio y continuaba sangrando. Les indiqué que era mejor traerla a Pemba. La operaron de noche por tener heridas muy profundas en la vagina. Pobre Albertina, súper guapa, con 8 añitos y qué golpe tan duro... Estoy con rabia, con pena... con ganas de llorar... ¿Cómo se quedará esta niña psicológicamente y físicamente después de una cirugía aquí?. 

Dios mío bendice a estos tus hijos, a cada un@, Tú sabes mejor que yo lo que necesitan. Y a mí dame siempre el gesto y la palabra oportuna ante tanto hermano que sufre y me pones en el camino.

Ftsmo abrazo y mil gracias por todo vuesto apoyo y cariño🙏😘🌹


domingo, 9 de junio de 2019

Regreso de Macomia, distrito más afectado por el ciclón

Hola que tal?

Hoy es mi fiesta preferida: día de Pentecostés. Que el Espíritu Santo nos anime y empuje siempre a sembrar el Amor allí donde estemos.

Ya regresé de compartir un tiempo en Macomia, el distrito más afectado por el ciclón. Sólo aquí 54 escuelas fueron destruidas, unas parcialmente, otras enteras. Niños que perdieron junto con su casa los cuadernos y el uniforme...

Familias que lo perdieron todo pero agradecen la vida y están a recomenzar de nuevo sin una protesta...
Un tiempo en el que no solo me dí, sino también recibí y aprendí mucho.

De vuelta a casita lo primero que tuve que hacer es limpiar y pintar un poquito por dentro la casa pues me había entrado agua por abajo y por encima..., Pero agradeciéndole a Dios que tengo casa, soy muy afortunada!!!

Estos días un poco movidos visitando enfermos, acompañándolos al hospital y viendo la situación de los más carenciados. Unos apoyándolos con comida, otros estudiando para ver cómo podemos ayudarles en la construcción de la casa..., Muchas necesidades y en la ciudad la pobreza se nota más pues no tienen campos para cultivar.

Agradezco inmenso las ayudas que están enviando para los efectos del ciclón que durarán mínimo un año, pues los sembrados fueron destruidos.

Será un año de mucha hambre.

Dentro de una semana iré ya para el interior para visitar a mis enfermos afectados por la lepra. Que pueda transmitirles el gran Amor de Dios por cada uno con los pequeños gestos. Fuertísimo abrazo cargado de gratitud. Dios les bendiga hoy y siempre.🙏😘🌹



domingo, 19 de mayo de 2019

En misa en Cabo Delgado, con víctimas del ciclón y grupos armados

Hola muy buenas.
Cómo están?
Quiero compartir con ustedes lo vivido hoy junto a este pueblo.

Fuimos a misa a una comunidad un poco distante de la parroquia. Al llegar me impresionó la iglesia que aunque se derrumbaron un poco las paredes era la mejor que estaba viendo en todo este tiempo. Pese a su iglesia derruida que comunidad tan viva...
Qué maravilla verlos danzar, con que fuerza cantaban... Y yo por dentro era evangelizada por estos hermanos en la vivencia de su fe.

Continuamos visitando cada día una aldea de las más afectadas para dar apoyo sobre todo en área de salud. Ayer asistimos a 160 personas entre ellas 54 con malaria, la mayoría niños. Quiero agradecer desde aquí la ayuda que me han enviado para aliviar los desastres del ciclón. Una de las inversiones son los medicamentos para poder ayudarlos, jabón, comida... Muchísimas gracias de corazón a tod@s los que con vuestras oraciones y económicamente nos están ayudando. Que Dios Padre recompense a cada un@ con abundantes bendiciones. Y a este pueblo de Cabo Delgado que tantos valores y riquezas tiene, Dios los proteja de estos grupos armados que tanto pánico y muertes siembra. Que puedan ser valorados y reconocidos por lo que son y no solo por las riquezas naturales que descubren. Bendice Dios este pueblo amado y que yo en la medida de lo posible sea siempre tu bendición para ellos. Ellos lo son para mí. Muchas Gracias!!!!!
🙏😘🌹


sábado, 11 de mayo de 2019

El ciclón que pasó por Cabo Delgado el 25 de Abril de 2019

 Esta niña nació el día del ciclón. Este miércoles vinieron a pedir ayuda.



Hola muy buenas!

Quiero compartir con ustedes cómo vivimos el acontecimiento del ciclón ocurrido el día 25 de Abril en la región Norte de Mozambique, concretamente en la Provincia de Cabo Delgado donde me encuentro.

Teníamos conocimiento de su llegada y aún así nos costó mucho convencer a la gente para que abandonasen sus casas y que se refugiasen en las escuelas, parroquia... lugares más seguros.
Ya había entrado en la ciudad de Pemba y nosotros aún ayudando a la gente para llevarlos a lugares seguiros. Ese día oscureció más pronto y al volver a casa con mucha lluvia ya nos encontramos árboles caídos. La noche fue larga, deseando que amaneciera para poder estar con la gente. Así fue, el día lo pasamos corriendo de un centro para otro socorriendo a las personas. Están ya nos contaban como estaban sus casas, muchas destruidas pero gracias a Dios solo teníamos una vida que lamentar.
Los distritos más afectados fueron Macomia y la isla de Ibo que quedó 90% destruida.
El Sábado salimos 2 coches para Macomia: D.Luiz (obispo), dos misioneros y yo llevando la primera ayuda para Macomia y sobre todo nuestra presencia y cercanía.

Macomia está a 200 km de Pemba. El viaje fue desolador, desde la mitad ya encontramos muchos árboles caídos en la carretera y muchísimas casas destruidas. Macomia estaba deshecha, que impresión. Nos volvimos rápido porque las lluvias no paraban. Lo pero aún estaba por llegar... El Domingo tuvimos lluvias torrenciales, Pemba se quedó totalmente inundada, parecía un río. Las fosas negras estaban saliendo por fuera y corrían por la ciudad, aguas buenas se juntaron con aguas fecales... "Cólera a la vista"...

En Pemba Ciudad ha producido más muertes y daños materiales las lluvias que el ciclón. ¡Qué desastre!...

El Viernes viajé para Macomia para poder ayudar en lo que podía. Cada día junto con los misioneros que están en esta misión visitamos las aldeas, les entregamos alguna pieza de ropa que nos ofrecieron, jabón y alguna atención sanitaria. Solo en una aldea atendimos 110 personas enfermas y entre ellos dimos tratamiento de malaria a 47, casi todos niños, que penita!!!.

Me sobrecoge el ver tanta destrucción en estas aldeas, solo Dios puedo protegerlos para que no se murieses más personas con tanta destrucción y tantos coqueiros (palmeras) tiradas encima de las casas, y ver a la gente con su sonrisa reconstruir con los restos que le quedaron un lugar para al menos refugiarse de la lluvia. Siempre con su sonrisa, aquí nadie protesta... ¡impresionante!.

Este distrito es el más atacado por un grupo que aún no se sabe qué quieren ni quién lo pilota desde el 2017. Estos días habían atacado 2 aldeas cerca de la misión, han matado 4 personas y quemado 10 casas. Estábamos de tarde visitando enfermos en una aldea y se estaban juntando todos los hombres para vigilar la aldea con catanas, flechas... Y aquí si vi el pánico en sus rostros, el miedo se respiraba en la aldea.

Y solo queda rezar por este pueblo bien castigado, pero aún así nos enseñan que cada día es tiempo de recomenzar.

Gracias Padre Dios por estos tus hijos, gracias por todos los que desde la distancia nos están ayudando. Que nuestra presencia en medio de estos nuestros hermanos sea un canal de tu ternura y cuidado maternal.
 🙏😘🌹

lunes, 22 de abril de 2019

Feliz Pascua de Resurrección!!!!



Feliz Pascua de Resurrección!!!!

Como están?

Quiero compartir brevemente esta Semana Santa vivida con este nuestro pueblo.

Este año quise vivirla en la parroquia donde si Dios quiere haremos la casa de la providencia. Está bien a las afueras de la ciudad. Y como la iglesia ya queda muy pequeña, hicimos las celebraciones en un alpendre justo delante de la iglesia.

El Lunes Santo el párroco (un misionero español), le diagnosticaron Dengue, enfermedad transmitida por el mosquito y que requería reposo. El obispo pidió al sacerdote más mayor de la diócesis para apoyarlo. No sería lo mismo pero aún así teníamos la suerte de tener un sacerdote. Una comunidad muy viva, donde el centro donde está la parroquia es prácticamente musulmana pero los alrededores cada vez tenemos más católicos.

Me impresionó muchísimo el Viernes Santo, hicimos el Vía Crucis por medio del barrio, una estación en la casa de un creyente. No conocía aquella realidad, casas entre los barrancos..., gente pobre, sencilla y humilde. Dios que caminaba por estos camino como un día por Jerusalén, clavado en la cruz de cada uno de estos nuestros hermanos para aliviar sus sufrimientos. La gente aunque visten sus mejores ropitas, se notaba gente humilde y sencilla. Muy acogedores, simples y alegres. Este día me marcó mucho. 

Al día siguiente la Vigilia Pascual: De nuevo mucha gente participando. Les habían pedido que cada uno debería llevar un palo para hacer la hoguera y la verdad fue una gran hoguera en la que todos participaron. Una chica cantó lindísima el pregón Pascual. Que maravilla!!.A partir del gloria aquella fue una explosión de júbilo, con que fuerza cantaban. Lo vivían y transmitían: Cristo Resucitó!!!!. Fue una celebracion muy larga pero bonita, vivida y sentida. Aquí la gente no se cansa, es impresionante.

Y hoy una gozada... Tres horas de Eucaristía. El grupo de danzarinas, el coro genial, con que fuerza cantan!!! Y al final todos danzando la acción de gracias!!! 

El padre nos contaba una preciosa historia que quiero compartir muy resumida: Un discípulo de Jesús se murió y fue al cielo. San Pedro le indicó por donde tenía que entrar, pero él le pidió que antes de nada quería hablar con el angel que había consolado a Jesús en el huerto. Le indicó donde estaba y le preguntó: Por favor, dime que le dijiste a Jesús para consolarlo. El Angel le dijo: "Le hablé de tí, de todo lo que ibas a hacer"... Dios fue a la cruz por mi... Tú, yo... Valimos la pena para Jesús. Que cada día podamos vivir bajo este influjo de su Amor!!!.

Mañana si Dios quiere saldré para el interior, espero que pueda transmitir este Gran Amor de Dios en los pequeños gestos y con la alegría del Resucitado.

Ftsmo. abrazo. Cuento con sus oraciones
 🙏😘🌹




miércoles, 3 de abril de 2019

Donantes de sangre

Hola muy buenas!!!

Quiero compartir con ustedes una de las experiencias de ayer.

La verdad es que estaba siendo un día muy movido pero todo iba saliendo bien y estaba contenta. Por la tarde fui a una comunidad que celebraban la misa a las 3:30 pues quería renovar el Santísimo que tenía en casa.

Continué con lo programado y en esto que me llama la Hna. Ofelia por si quiero ir a tomar algo con ella para saludar a D. Alberto un obispo español. El lleva muchos años en Mozambique,y ahora está de Obispo en nuestra Diócesis vecina de Nacala, también en el Norte. El encuentro fué cortito pero muy familiar y distendido. Otro regalo más del día. Volvía para casa contenta, ya oscuro, (aquí a las 6 ya estamos sin sol).

Justo estoy llegando a casa y me llama el director clínico del hospital un tanto nervioso pidiéndome ayuda urgente, necesitan sangre y no tienen. Les llegó una mujer embarazada de un hospital rural, con hemorragias y tienen que hacerle la cesárea. Si no encuentran sangre se morirá. Uf, ¿A estas horas a quien llamo?. Yo hacía un mes y poco que había donado... En esto llamo a P. Paulino misionero que había llegado a la ciudad y le pido ese gran favor. Su primera reacción: Estrella, ¿es seguro aquí el pinchazo?. Le dije que sí, que estuviera tranquilo. Le pedí si sabía de alguien más y me indicó otro misionero Pe. Salvador que también se encontraba providencialmente en la ciudad. Total que los fui a buscar y nos dirigimos al Hospital. Entrar por Urgencias ya te cambian todos los sentimientos... ¡Cuánto sufrimiento!...

Llegamos al banco de sangre y les presenté a los dos padres que serían donantes. Mientras llegaba su turno me fui a entregar unas inyecciones que tenía de España para cortar hemorragias por si les podían ayudar. El médico muy contento y me comenta: Está siguiendo las noticias de Beira, (afectada por el ciclón), ya hay 400 y tal con cólera.

Uf, qué fuerte, que impotencia y que ganas de estar allí junto a ellos.

Al regresar me dice el P. Salvador que él había donado hace solo un poco más de un mes, entonces ya no podía ser. El bonito gesto ya lo había hecho y estaba muy agradecida. En esto un chico que estaba cerca escuchando la conversación se me acerca y me dice: yo le vendo mi sangre, deme 5000 Meticais.

Yo puse una cara a cuadros y menos mal que me dió por reir... Y me dice: bueno, puede darme 3000. Después de hacerle una reflexión, que nosotros estábamos donando sangre gratuitamente a una persona que ni conocíamos. Ellos tenían que ayudar a su gente... Total que me dice: entonces búsqueme un trabajo que me pueda ganar la vida sin vender mi sangre. Esto aún hoy me da vueltas en mi cabeza y en mi corazón, no importa la forma de ganarse la vida: trabajar, robar, vender sangre... parece que todo es igual. El chico de unos 18 años, limpito, con una linda sonrisa... ¿Qué futuro le esperará?.

Al terminar fui a Maternidad para entregar el justificante de la donación. La señora aún continuaba en el quirófano. La enfermera me dice: llegaron 2 embarazadas del mismo hospital y en las mismas condiciones... Que dolor... Que impotencia!!!

En el hospital gente acostada por todas partes, los acompañantes, muchas veces del interior, tienen que pasar una y otra noche a la intemperie.

Señor aviva mi sensibilidad, mis reflejos para actuar siempre con amor y misericordia.
Éste es tu pueblo amado, que se lo podamos transmitir con los pequeños gestos.
 🙏😘🌹

jueves, 21 de marzo de 2019

Sobre el ciclón Idai

Hola. ¿Cómo están?.

Me están preguntando preocupados por la situación de Mozambique y si está afectada la zona donde yo vivo.

Yo estoy en el norte y esto aconteció en el centro de Mozambique.
Les comparto un poquito de las muchas noticias que nos llegan.
El jueves día 14 por la noche fueron sorprendidos por el fuertísimo ciclón Idai tres países: Mozambique, Zimbabue y Malawi. La más afectada fue Mozambique, pese a que Beira es la segunda ciudad más desarrollada económicamente casi todos los edificios fueron dañados y otros destruidos. Se pueden imaginar las casitas pobres y humildes de la mayoría de la gente construidas de barro y techo de paja. 

La provincia quedó sin electricidad y sin comunicación terrestre pues dos puentes que unen la provincia también quedaron destruidos.

De momento se confirmaron 200 muertos, el presidente habla de unos mil, y puede ser pues hay zonas que aún no han podido llegar. 
La situación es muy dolorosa y preocupante. Han perdido sus cosechas y todas sus cosas. Sin agua potable, sin comida... Y lo peor es que dicen que ahora tienen que abrir dos grandes presas llenas por las fuertes lluvias y eso lleva además de lo que ya están viviendo inundaciones. Después de estas calamidades suelen seguir las epidemias, por los muertos tanto de personas como de animales que irán apareciendo entre el lodo y la falta de agua potable.
Mucho sufrimiento junto, pobrecitos!!!

Que Dios ponga su mano, mueva nuestros corazonas para compartir nuestra bendición con los que ahora se agarran a la vida. Si nosotros somos sensibles y generosos con ellos, ellos podrán descubrir que en medio de toda la desgracia, Dios es bueno con ellos, porque sentirán que a través de nuestras manos, gestos y oración Dios los está socorriendo y amando.

Fuertísimo abrazo y gracias por todo vuestro apoyo y oración
🙏😘🌹

domingo, 17 de marzo de 2019



Hola muy buenas!!!

Hoy quiero compartir con ustedes un poquito la realidad de Cabo Delgado donde tengo la suerte de caminar junto a su buena gente con las dos manos: una recibiendo de ellos mucha sabiduría y otra intentando ser bendición en donde estoy con lo poquito que soy y tengo (ni siempre lo consigo).

Cabo Delgado es una Provincia que está al norte de Mozambique.
Según el censo del 2017 cuenta con 2.333 millones de habitantes. Al mismo tiempo toda esta provincia es una diócesis. Más o menos un 33% de católicos. La mayoría musulmanes pero con muy buena relación y respeto.

Es de las Provincias con mayores recursos naturales de todo Mozambique y también de las más pobres. Me explico:

Tenemos madera buenísima, pero se está terminando porque los chinos se llevan toneladas y toneladas.

Tenemos Grafito, esa piedra que van a utilizar para construir los coches eléctricos y los móviles de última generación. Cada día extraen toneladas que salen del país.

Tenemos oro, rubí... que también salen del país.

Acaban de descubrir el gas y como consecuencia tenemos desde Octubre del 2017 media Provincia en guerra con muchas muertes, gente que ya no puede cultivar sus campos por miedo. Poblados enteros quemados...

¿Qué pasa entonces? ¿Por qué tanta pobreza?

Los recursos naturales regalos de Dios, ¿son una bendición o una maldición?.

Por desgracia se convierten en una maldición por el egoísmo del ser humano. Miran a África como buitres para poder sacarles sus riquezas. No importa que ellos estén muriendo de hambre, o que mueran por no tener un mínimo de medicamentos, que continuemos a ser la provincia con mayor número de desnutrición... No eso no les importa... Es muy triste esta dura realidad... Y aquí está la Iglesia que sin hacer ruido, intentamos ser la voz de los sin voz, darle la mano para que se levanten, para que sepan la gran dignidad que tienen y luchen por ella. No queremos hacer asistencialismo, sino tratarlos como hermanos nuestros que son. Rezamos cada día el Padre Nuestro... ¿De quién?

Danos Señor el gesto y la palabra oportuna frente al hermano solo y desamparado.

Fuerte abrazo unidos en el deseo de hacer un mundo mejor 🙏😘🌹

miércoles, 13 de febrero de 2019

Hola, muy buenas!!. Hoy quiero compartir con vosotros una "linda" experiencia que viví este Domingo y que me dejó el alma esponjada.

Toda esta semana, del día 4 al día 8, pasamos a visitar cada día una comunidad por la tarde. Teníamos junto con ellos la Eucaristía y después dedicado a los enfermos, como preparación para el día mundial del enfermo que, desde la comisión de salud, propusimos celebrarlo el Domingo llevando algún enfermo de cada comunidad para recibir el Sacramento de la santa Unción y al mismo tiempo dar una pequeña catequesis para que vayan perdiendo el miedo a este sacramento. Llegó el Domingo y apenas llegaron enfermos pues la mayoría están sin bautizar. Me habían pedido de la comunidad de Cibaguar poder visitar a un niño que no podía caminar y su madre lo estaba pasando mal, porque el marido la había abandonado. Total que decidimos ir al terminar la misa... Chibaguar es como las imágenes que te pintan de Belén. Zona montañosa, con caminos de cabras y horroroso en tiempo de lluvias, porque todo está lleno de lodo y resbaladizo. Llegamos sudando y casi sin aliento a casa del niñito. Pobrecito tiene una hidrocefalia, la columna fatal, unos 4 añitos... Su madre estaba en una ceremonia de un muerto. Quedamos de hablar con ella para escucharla y ver la mejor forma de poder ayudarla.

Salíamos de su casa y yo muy pendiente en todo momento de donde ponía los pies para no resbalarme y de repente nos encontramos con un grupo de hombres ya adultos, una chica y una señora con sus lindas sonrisas en sus caras diciendo que venían de tomar "cabanga", bebida tradicional y que nos querían invitar. Era broma, venían de misa y nos estaban invitando a visitar a una joven, ellos iban a rezar a su casa. Total que llegamos a su casa entre risas y vimos la joven en mal estado y después de 2 semanas aún con fiebre. Le ví el tratamiento y la receta y les hablé que hoy era mejor volver para el Hospital que la acompañaríamos con un buen médico y quizás hacer el análisis de fiebre tifoidea en la Clínica, que la ayudaríamos económicamente... Total yo me despedí, le dije alguna palabra de ánimo y fuerza y cuando ya me iba, por supuesto nos venía alguien de la comunidad acompañarnos hasta salir de allí, dicen los del grupo: nosotros venimos aquí para rezar por ella. Me quedé de piedra, y con un gozo interior por dentro. Hombres de fe!. Me hizo pensar en nuestra Iglesia de España, que es distinto. ¿Alguna vez vamos a casa de un hermano en la fe para rezar por él y con él?. Aquí podemos no tener muchos católicos pero la gente es creyente.

Gracias Dios por estos mis hermanos que me han dado una gran lección, es muy importante curar el cuerpo pero también manifestar nuestra fe.

Sigo caminando y aprendiendo con este nuestro pueblo tan sufrido y tan amado de Dios.

Fuertísimo abrazo y una semana cargada de bendiciones.🙏😘🌹

Estrella

lunes, 4 de febrero de 2019

Aquí se construirá la Casa de la Providencia

Les mostramos el lugar donde se va a construir el Hogar de la Providencia. Está junto a la parroquia. Tiene unas vistas preciosas frente a la bahía de Pemba, que es la tercera bahía más grande del mundo.



Como dato curioso, las divisiones de los terrenos se hacen plantando una línea de matas de espinos, que van creciendo y marcando el límite entre los vecinos.




viernes, 1 de febrero de 2019

Agustín, el joven con "sarna noruega"







Hola, qué tal?.

Les contaré un poquito lo que pasó con Agustín. Este joven de 16 años que encontramos el día mundial de la lepra y al que su madre ya había desistido de llevarlo a más consultas, después de años con problema de piel. Al decirle que lo podíamos traer al hospital de Pemba, que lo llevaría a un dermatólogo muy bueno Cubano lo agradeció y aceptó sin vacilar.

Me admira profundamente la capacidad tan grande de sufrimiento y aceptación o resistencia al dolor de esta gente.

Yo no aguantaría ni la cuarta parte…

Son de admirar!

Al llegar a la consulta aún me quedé más atónita… Este problema no estaba sólo en la cabeza, manos y pies como ya había visto: ¡Tiene todo el cuerpo!. ¡Dios mío, cómo puede aguantar tanto! Y algo aún peor, ¿cómo se sentiría un chico como él, con 16 años entre los amigos? (si es que alguien se le acerca)…

Total que el médico le diagnosticó: Sarna noruega, una de las más ofensivas. De momento esto, después de hacer este tratamiento quizás tenga más enfermedades de la piel. Que si Dios quiere seguiremos tratando. Le recetó a él y a toda la familia. Pues la madre nos dijo que si dormían con él después tenían mucho picor en la piel.

Otra odisea para conseguir el tratamiento.

Gracias a Dios después de recorrer tres farmacias y volver a consulta para cambiar de receta, pues unos comprimidos no existían en el país. Se volvieron a su casa con todo.

Ya llamé a su hermano y dice que está un poquito mejor. Gracias a Dios!!!

Ojalá podamos ser siempre cauce del gran amor de Dios para ir aliviando el sufrimiento de estos hermanos nuestros, al menos para aquellos que van apareciendo en nuestro camino.


Fte abrazo😘🌹🙏


lunes, 28 de enero de 2019

CARTA DE ISMAEL DESDE VECINDARIO (Gran Canaria)


TEXTO DE LA CARTA:

Un sueño tengo:

Mi sueño es que nunca nadie se quede sin casa para vivir y que todos los niños del mundo puedan recibir educación.

Para ello, me gustaría, que hubieran más ONG's en aquellos lugares que hay situaciones de extrema pobreza.

Yo conozco a algunos misioneros, como a Manolín y a Estrella, entre otros, que allí donde están ayudan con la educación, la higiene, la sanidad; por eso mi sueño sería que estemos donde estemos, grandes y pequeños, podamos ayudar y colaborar con los que lo necesitan.

Sería justo que todos los niños sean felices y que los mayores nos ayudaran a conseguirlo.

ISMAEL

AGRADECIMIENTO DE ESTRELLA POR LAS AYUDAS PARA EL PROYECTO "CASA DE LA PROVIDENCIA"

Este sueño ya tiene un empuje gracias a vuestra generosa ayuda para ir dando pasos y que se pueda hacer realidad.
Juntos lograremos que este milagro se realice. Dios sonreirá y los sufrimientos de nuestros hermanos se aliviarán. Continuemos a soñar juntos, cuento con todos.
Muchísimas gracias de corazón en nombre de Dios, sus pobres y el mío. Cuenten siempre con mi oración.

Desde el mes de Diciembre 2018

Un amigo (Sta. Cruz de Tenerife) 1000 eur.
Una amiga (Gran Canaria) 1000 eur.
Asociación Enredados de Huelva 200 eur. para medicamentos
José Ruiz Tacoronte 500 eur.
Una amiga Orense 30 eur.
Parroquia Sta. Brígida (Gran Canaria) 615 eur.
Elisardo Codeseda 100 eur
Fátima Moura en una colecta entre amigas 650 eur.
Parroquia S.Sebastián (Agüimes-Gran Canaria) 2000 eur.
Parroquia Sta. Teresa de Jesús de Huelva 3000 eur.
Juan Castellano 3000 eur
Atalaya de Guía (Gran Canaria) 1630 eur.
Parroquia Sta. Isabel de Hungría (Gran Canaria) 200 eur
Anónimo 350 eur
Un amigo Vietnamita 2000 eur
Cáritas Arciprestal de Fuerteventura 500 eur.
Cáritas parroquial Antigua-Betancuria (Fuerteventura) 300 eur.
Parroquia Ntra. Sra. del Rosario (Fuerteventura) 1000 eur.
Lucía Doctoral (Gran Canaria) 50 eur.
Elisabeth González 150 eur.
CEIP Benito Méndez Tarajano 700 eur.
Lucía Palmas de Gran Canaria 50 eur.
Lidia Palmas de Gran Canaria 60 eur.
Fátima Natividad Palmas 50 eur.
Madres Solidarias Gran Canarias 120 eur.
Pepe Ruiz y su esposa Paqui 300 eur.
Una amiga Canaria 1000 eur.
Josefina Gómez 2000 eur.
Juana Dolores Padrón 288 eur.
Mercedes Méndez 50 eur.
Familia y amigos 2500 eur.
Loli 100 eur.
Alberto 200 eur.
Una amiga 50 eur.
Parroquia S.Roque Tinajo 322 eur.
Nerea 200 eur.
Feria de Navidad Vecindario 320 eur.
Parroquia S. Sebastián 3000 eur.
Manuel Correa 1000 eur.
Mercedes Mayor 1000 eur.

domingo, 27 de enero de 2019

27 DE ENERO - DÍA MUNDIAL CONTRA LA LEPRA

Fiesta preparada por "Misión Lepra" con la población de Chiuri el 27-01-2019

 Están celebrando el día Mundial contra la lepra...


ANA MARGARIDA CARVALHO / PEMBA, MOZAMBIQUE
Mozambique, enero 2017. Veo en la puerta de la casa a un hombre de aspecto delgado, sentado en las raíces de un «cajueiro» (árbol del Cajú). Arrastrándose por el suelo y apoyado en una mano, se acercó lentamente a mí, como quien pide autorización para hacerlo. Le pregunté cómo lo podía ayudar. Avergonzado y entre las pocas palabras que sabía decir en portugués, me respondió: «herida». Por la forma descoordinada y sufrida con que se desplazaba, entendí lo que serían «las heridas». Se llamaba Manuel. El hombre que, hasta hace un mes trabajaba en su cercado (huerta), para su propio sustento y el de su familia, se volvió profundamente incapacitado y mutilado por la Lepra; este hombre que no tiene acceso a cuidados de salud; este mismo hombre que vivía ahora aislado en su casa por cargar el desprecio como tantos otros leprosos.
Quien conoció al Sr. Manuel jamás olvidará su imagen: se desplazaba arrastrándose por el suelo, incapaz de caminar por su gran herida en el pie izquierdo. A pesar de su resignación al sufrimiento, levantaba siempre la cara con una tímida sonrisa blanca y simpática diciendo inmediatamente «¡Buenos días!». Condenado a la exclusión social por la familia y la comunidad, se acostumbró a estar sólo en su rincón. Lo acogimos diariamente en nuestra casa por la mañana. Se trataban sus grandes heridas físicas, aunque con muchos condicionamientos y un enorme sentimiento de impotencia. Sentado, se quedaba contemplando la vida de la comunidad deseando un día volver a formar parte de la misma. Poco a poco, fue siendo acogido también por los hombres que guardaban la Misión: lo cargaban a la espalda, como medio de transporte para que pudiesen reducir su sufrimiento. Comenzaba con este gesto, un marco importante de su reinserción en la comunidad. Posteriormente, la ayuda de unas canadienses le devolvió la autonomía para que se desplazase de forma independiente: regresó a la Iglesia, a la vida comunitaria y trabajó en la gestión del pozo comunitario de la Misión. La curación fue, sin duda, interior.
Mozambique, septiembre 2016. Por invitación de Estrella, enfermera misionera en Mozambique, salí para el Distrito de Namuno durante dos semanas, en el interior de la provincia de Cabo Delgado. Un proyecto financiado por la Asociación Portuguesa de Amigos de Raoul Follereau (APARF), recorrimos más de 2000 km por tierras del interior africano al encuentro de tantos «Señores Manueles». Me enfrenté, por primera vez, con un sentimiento de impotencia y revoltura interior que nunca antes había sentido como persona y enfermera. Estuve en alpendres hechos de barro y paredes de caña de bambú, envuelta por una nube de mosquitos y polvo, sin agua corriente ni luz, cuidando de las heridas podridas, con recursos por debajo de lo básico. Sentí con mis manos lo que mis ojos pudieron ver… ¡y vi muchísimos «Señores Manueles» adultos, jóvenes y niños! Estrella recorre (sola y de forma voluntaria) los más de 82.625 km2 de la provincia. Lleva consigo toda su dedicación y amor en la visita a los enfermos en las aldeas más rurales, encontrando posibles nuevos casos, curándoles las heridas exteriores y sobre todo las interiores. Les trae una palabra amiga, una presencia de esperanza de que la Lepra tiene cura y de que no están solos en el sufrimiento. Y es que, más que la mutilación del cuerpo, es necesario curar el estigma, el rechazo y el sentimiento de que sólo les queda sufrir.
Estamos en enero 2019. El próximo día 27 será celebrado en todo el mundo el 66º Día Mundial de los Leprosos. APARF hará una colecta nacional para que se pueda continuar enviando a Estrella, «a las Estrellas, que trabaja(n) en favor de los más pobres y olvidados. Al igual que la Lepra, existen otras «lepras» que cargan consigo tanto sufrimiento y exclusión social, lejos y cerca de nosotros. Hagamos justicia al Sr. Manuel. Todos somos llamados a ser «Estrella». Todos somos llamados a SER ESPERANZA.

(Artículo Publicado en el Suplemento de «Iglesia Viva» del 10 de enero de 2019)




© ANA MARGARIDA CARVALHO | PEMBA, MOÇAMBIQUE
Moçambique, janeiro 2017. Avisto da porta de casa um homem de aspeto emagrecido sentado nas raízes de um cajueiro (árvore de caju). Arrastando-se pelo chão e apoiado numa mão aproximou-se lentamente de mim como quem pedia autorização para o fazer. Perguntei-lhe como o poderia ajudar. Envergonhado e por entre as poucas palavras que sabia dizer em português, respondeu-me “ferida”. Pela forma descoordenada e sofrida com que se deslocava percebi o que seriam ‘as feridas’. Chamava-se Manuel. O homem que até um mês antes trabalhava na sua machamba (campo) para seu único sustento e da sua família, tornara-se profundamente incapacitado e mutilado pela Lepra; este homem que não tinha acesso a cuidados de saúde; este mesmo homem que vivia agora isolado em sua casa por carregar o desprezo como tantos outros leprosos.

Quem conheceu o Sr. Manuel jamais esquecerá a sua imagem: deslocava-se arrastando-se pelo chão, incapaz de caminhar sobre a sua grande ferida no pé esquerdo. Apesar da sua resignação ao sofrimento, levantava sempre a cara com um rasgado sorriso branco e simpático dizendo de imediato “Bom dia!”. Condenado à exclusão social pela família e comunidade acostumou-se a estar só no seu canto. Acolhemo-lo diariamente em nossa casa pela manhã. Tratava das suas extensas feridas físicas, embora com muitas condicionantes e um enorme sentimento de impotência. Sentado, ficava a contemplar a vida da comunidade desejando um dia voltar a fazer parte da mesma. Aos poucos, foi sendo acolhido também pelos homens que guardavam a Missão: carregavam-no às costas, como meio de transporte para que pudessem reduzir o seu sofrimento. Iniciava-se com este gesto um marco importante da sua reinserção na comunidade. Posteriormente, o auxílio de canadianas devolveu-lhe a autonomia para se deslocar de forma independente: voltou à Igreja, à vida comunitária e trabalhou na gestão do poço comunitário da Missão. A cura foi, sem dúvida, interior.

Moçambique, setembro 2016. A convite da Estrella, enfermeira missionária em Moçambique, parti para o Distrito de Namuno por duas semanas, no interior da província de Cabo Delgado. Num projeto patrocinado pela Associação Portuguesa dos Amigos de Raoul Follereau (APARF) percorremos mais de 2000km por terras do interior africano ao encontro de tantos “Srs. Manueis”. Confrontei-me, pela primeira vez, com um sentimento de impotência e revolta interior nunca antes sentido enquanto pessoa e enfermeira. Dei por mim em alpendres feitos de chão argiloso e de paredes de pau de bambu, envolvida por uma nuvem de mosquitos e pó, sem água canalizada nem luz, a cuidar das feridas apodrecidas, com recursos menos do que básicos. Senti com as minhas mãos o que os meus olhos puderam ver... e vi imensos “Srs. Manueis” adultos, jovens e crianças! A Estrella percorre (sozinha e de forma voluntária) mais de 82 625 km² da província. Leva consigo toda a sua dedicação e amor na visita aos doentes nas aldeias mais rurais, sinalizando possíveis novos casos, tratando-lhes as feridas exteriores e sobretudo as interiores. Oferece-lhes uma palavra amiga, uma presença de esperança de que a Lepra tem cura e de que não estão sozinhos no sofrimento. Isto porque mais do que a mutilação do corpo é preciso curar o estigma, a rejeição e o sentimento de que apenas lhes resta sofrer.

Estamos em janeiro 2019. No próximo dia 27 será celebrado em todo mundo o 66º Dia Mundial dos Leprosos. A APARF fará o seu peditório nacional para que possa continuar a enviar a(s) Estrella(s) que consigo trabalha(m) ao encontro dos mais pobres e esquecidos. À semelhança da Lepra, existem outras ‘lepras’ que carregam consigo tanto sofrimento e exclusão social, longe e perto de nós. Façamos justiça ao Sr. Manuel. Somos todos chamados a ser ‘Estrella’. Somos todos chamados a SER ESPERANÇA.

(Artigo publicado no Suplemento Igreja Viva de 10 de Janeiro de 2019)